Después de que Elizabeth Kostova escribiera en su libro "La historiadora" la posibilidad de que Drácula siguiera vivo ahora, mi novia, dos amigos y yo nos vamos a buscarlo.

Todo comenzará en Sighisoara, ciudad natal del personaje en cuestión, en plena Transilvania.
Pequeña ciudad medieval amurallada, donde nos empaparemos de los orígenes de este libertador para unos, asesino despiadado para otros.

Visitaremos la fortaleza de su padre Vlad "Dracul" (el diablo) en Brashov y no nos llevaremos ajo.

Nos va el riesgo.

La idea es llegar una fría y brumosa noche, en un tren que mantiene su estética y recorrido desde el siglo XIX.

Mientras tanto, ya hemos descubierto multitud de vampiros (aparecen en las guías y todo) que podrán chuparnos la sangre en multitud de ocasiones.

Son un verdadero problema, constituyendo una plaga nacional en Rumanía.
Me refiero a nuestras amigas las garrapatas.